Las marcas son como la vida

Por Juan Carlos Avendaño Valencia
marzo, 2019

Muchas veces la vida misma se encarga de mostrarnos la manera de continuar en el camino en medio de los tropiezos. Lo mismo pasa con las marcas con las que convivimos diariamente, muchas se encargan de guiarnos por una serie de percepciones que hacen que nos sintamos identificados y conectados con lo que nos transmiten en “pro”de mejorar día a día nuestra calidad de vida.

Es por esto que el poder de las marcas en nuestras vidas es algo sorprendente, ellas, tienen la capacidad de cambiar la mirada de lo que percibimos pero a su vez tienen el gran compromiso de llevarnos por caminos que le aporten a nuestra vida de manera positiva. Amamos las marcas que son reales, tangibles, naturales, en una palabra humanas, tenemos la necesidad de ver que las marcas que consumimos hablan nuestro mismo lenguaje de manera individual, así le hablen a muchas personas, para así sentir que estamos acompañados en medio de una era “digital” que ha cambiado la dinámica de todos los mercados y por supuesto la mirada de los consumidores. Pero si hablamos de marcas más humanas podemos preguntar ¿Qué es una marca más humana? ¿De qué está compuesta? ¿No se supone que todas son humanas? La realidad, es que una marca es humana en la medida que entiende y se conecta con la simplicidad de la vida, que la muestra como es, con debilidades y fortalezas, con efectos y virtudes eso es lo que nos conecta en medio de este revolucionario mundo de las percepciones. Entender que ella nos entiende las hace humanas, eso se logra cuando estas logran mover las fibras de lo que nos importa, familia, amigos, hijos, mascotas etc.

Cuando una marca logra tocar el núcleo de nuestras emociones nos genera a nivel biológico la segregación de oxitocina lo que nos permite sentir la sensación confianza y tranquilidad en nuestro organismo, las economías y países más desarrollados sobresalen porque en sus ciudadanos hay altos índices de confianza que permiten crecimiento a todo nivel. Por eso como gestionadores de marcas, tenemos La gran responsabilidad de comunicar con mucha coherencia y consistencia para poder generar relaciones coherentes y consistentes a largo plazo. Nuestro compromiso para comunicar puede cambiar la mirada de la vida misma, creer que a través de la comunicación podemos aportar a la creación de una sociedad más igualitaria no es una utopía es una realidad que todos podemos construir. Por eso cuando hablamos que las marcas que se parecen más a la vida tienen más éxito que aquellas que solo ofrecen productos y servicios como proceso transaccional son más ganadoras en términos de relevancia y conexiones emocionales.

Como decía un gran superhéroe “Todo gran poder requiere de una gran responsabilidad”por eso, nosotros como héroes constructores de marcas, tenemos la gran responsabilidad de cimentar marcas que reflejen la vida tal y como la sentimos, sin mundos paralelos o cuentos de ficción que nada tienen que ver con la vida misma.